ESTEFANÍA MOLINA
Las nuevas generaciones en España viven una crisis profunda, sobre todo ante el inmovilismo de un Gobierno que prioriza a los baby boomers, a costa de hipotecar el futuro de los más jóvenes: esto fomenta una política de proteccionismo familiar como estrategia social y política. Con bajos salarios y sin acceso a la vivienda, crece una ultraderecha joven sin memoria que busca alternativas.