MIGUEL DE CERVANTES
La novela narra las peripecias de Persiles y Sigismunda, dos príncipes escandinavos que, bajo identidades fingidas, emprenden una larga peregrinación desde las regiones nórdicas hasta Roma. El viaje funciona al mismo tiempo como recorrido geográfico y proceso de aprendizaje personal, marcado por naufragios, cautiverios, separaciones, reencuentros y dilemas morales. Cervantes ofrece una profunda reflexión sobre la constancia, el amor idealizado y la búsqueda de armonía en un mundo caótico y hostil.