GARCÍA MARTÍN,PEDRO
La ruta de este Viajero sigue la corriente del río. Parte de su nacimiento en la Sierra donde las piedras hablan con los ausentes. Desciende por Candelario bajo celajes azules y entrevé a los hombres de musgo en el bosque del Castañar. Visita el jardín de delicias de El Bosque y, por el puente, entra en la ciudad de los paños finos: ¡Béjar!, cuyos vellones merinos han sido teñidos por pinceladas del arco iris. Aguas abajo, se adentra en el país de las dehesas, y, serpenteando ya dentro del Alagón, desemboca en el mar
océano.
El cauce fluvial va entretejiéndose con otros caminos: la calzada romana de la Vía de la Plata, las cañadas trashumantes de la Mesta, la carretera entre las montañas leonesas y las marismas andaluzas y las estaciones donde mueren los trenes de sombras de la España abandonada.
Este libro río es un homenaje a sus mayores. El Viajero cree que el pasado es la única patria que uno posee en esta vida.